El maletero del BMW i3 original sigue generando dudas por una razón muy simple: sus cifras no son grandes, pero su enfoque tampoco es el de un eléctrico familiar al uso. En este artículo me centro en lo que de verdad importa para quien lo valora en 2026: cuántos litros ofrece, cómo se aprovechan en el día a día y frente a qué rivales queda mejor o peor parado.
Lo que debes saber del maletero del BMW i3
- El i3 original homologa 260 litros con los asientos en uso y 1.100 litros con los respaldos abatidos.
- Es un cuatro plazas, así que su capacidad real depende mucho de cómo viajes.
- La versión con Range Extender no recorta el espacio de carga.
- En comparación con Zoe, e-Golf, Ioniq Electric o Leaf, se queda por detrás en volumen puro.
- Su punto fuerte no es cargar mucho, sino hacerlo con un formato urbano fácil de mover y aparcar.

Qué indican sus 260 litros en el uso diario
BMW homologó 260 litros en el i3 y el i3s con todas las plazas disponibles. Traducido a uso real, yo lo leo como un maletero correcto para una persona o una pareja que viaja ligera, pero no como una solución holgada para familia y equipaje abundante.
En la práctica, ese volumen sirve bien para la compra semanal, una o dos maletas de cabina y alguna mochila, o un viaje corto con equipaje comedido. También encaja mejor de lo que mucha gente imagina en escapadas de fin de semana, porque el coche no está pensado para llevar medio armario dentro, sino para moverse con agilidad y resolver lo cotidiano sin complicaciones.
Hay un matiz importante: la cifra por sí sola no cuenta toda la historia. La forma del hueco, la altura de carga y la facilidad para meter objetos pesan tanto como el dato de catálogo. Por eso el i3 puede parecer pequeño en papel y, aun así, resultar suficiente si tus trayectos son urbanos o de corta distancia. La clave está en cómo cambia cuando necesitas más capacidad puntual, y ahí es donde gana interés.
Cómo gana espacio cuando abates los asientos
Con los respaldos traseros plegados, el volumen sube hasta 1.100 litros. Es una cifra muy aprovechable para un coche de su tamaño y además mantiene una ventaja práctica clara: la banqueta trasera va en configuración 50:50, así que no siempre tienes que sacrificar las dos plazas posteriores para llevar algo largo.
Eso le da bastante juego en situaciones concretas. Puedes llevar un bulto alargado, una compra voluminosa o equipaje más serio sin convertir el coche en una furgoneta improvisada. Yo aquí veo una de las virtudes menos comentadas del i3: no presume de espacio, pero cuando lo necesitas responde mejor de lo que sugieren sus 260 litros iniciales.
La versión con Range Extender no cambia este planteamiento. BMW integró el depósito adicional en la parte delantera, así que el maletero mantiene la misma capacidad. Es un detalle útil si buscas uno de ocasión y temes perder espacio por elegir esa variante. La conclusión es sencilla: el i3 no se transforma en un campeón de carga, pero sí gana versatilidad real cuando abates los asientos. Y eso nos lleva a sus límites, que conviene mirar sin maquillaje.
Las limitaciones que más se notan en la práctica
El problema del i3 no es solo el número de litros, sino el conjunto de su arquitectura. Está muy bien resuelto para ciudad, pero no está pensado para que el maletero lo haga todo. Las limitaciones que yo considero más relevantes son estas:
- Solo tiene cuatro plazas. Aunque el maletero te cuadre, el coche no juega en la liga de un cinco plazas convencional.
- Las puertas traseras condicionan el acceso. Las puertas de apertura inversa ayudan cuando abres todo el conjunto, pero en plazas estrechas o paradas rápidas pueden resultar menos cómodas.
- La forma manda más que el volumen. Unas cifras buenas no siempre significan una carga fácil si llevas objetos grandes, rígidos o muy altos.
- No es ideal para familias cargadas. Un carrito voluminoso, varias maletas grandes o equipaje para cuatro adultos ya exigen pensar mejor el reparto.
Esta es la parte que muchos pasan por alto cuando comparan solo litros. El i3 no tiene un maletero inútil, ni mucho menos, pero tampoco es un coche que resuelva con la misma soltura que un compacto tradicional de portón amplio. Y justo por eso merece una comparativa seria con sus rivales eléctricos.

Cómo queda frente a otros eléctricos de su tamaño
Si lo comparo con eléctricos urbanos y compactos que suelen entrar en la misma conversación, el i3 queda por detrás en volumen puro. La tabla siguiente resume bien la diferencia:
| Modelo | Maletero con plazas en uso | Maletero con asientos abatidos | Lectura rápida |
|---|---|---|---|
| BMW i3 | 260 l | 1.100 l | Correcto para ciudad, más justo que sus rivales directos |
| Renault Zoe | 338 l | 1.225 l | Más equilibrado para uso diario y viajes cortos |
| Volkswagen e-Golf | 341 l | 1.231 l | Muy parecido al Zoe, con planteamiento más convencional |
| Hyundai Ioniq Electric | 357 l | 1.417 l | Más aprovechable si la prioridad es espacio real |
| Nissan Leaf | 437 l | 1.106 l | Gana claramente con plazas levantadas, aunque abate menos volumen total |
La comparación deja una idea bastante clara: si buscas capacidad de carga, el i3 no lidera. Si buscas un eléctrico compacto, muy maniobrable y suficiente para moverte ligero, la foto cambia. Yo no lo mediría solo por litros; lo mediría por el equilibrio entre uso urbano, acceso y necesidad real de equipaje. Por eso, antes de descartarlo, merece la pena pensar en qué uso le vas a dar de verdad.
La lectura útil si miras un BMW i3 de ocasión
Si estás valorando uno en España, mi criterio sería muy simple: compra el i3 por su concepto, no por esperar un maletero de compacto familiar. Para ciudad, desplazamientos diarios y escapadas con equipaje moderado, sigue teniendo sentido. Para viajes con cuatro personas y equipaje grande, yo buscaría otra cosa.
Donde el i3 sigue defendiendo bien su propuesta es en el conjunto: tamaño contenido, facilidad de aparcamiento, consumo razonable y una forma de moverse muy distinta a la de un eléctrico más convencional. Si tu prioridad absoluta es meter muchas cosas, hay alternativas mejores; si priorizas un eléctrico urbano con personalidad y un maletero suficiente para vivir con él sin dramatismos, el i3 todavía encaja. En otras palabras, no es un coche de volumen, pero sí puede ser un coche de uso real si sabes exactamente qué esperar de él.